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Casa rural Landazuria: Un oasis en medio de las Bardenas Reales

Hola de nuevo familias ¿Qué tal? Hoy sí, ha llegado el día... El explorador, la exploradora y muchos otros niños y niñas regresan al colegio después de casi 100 días de vacaciones. ¿Se os ha hecho tan corto como a nosotras?

Si la semana pasada regresamos al blog con estas láminas imprimibles motivadoras llenas de buen rollo para la vuelta al cole, hoy cargados de ilusión y nuevos sueños y retos para este curso, os queremos enseñar la última casa rural en la que hemos estado: La casa rural Landazuria.

Ya sabéis que nos gusta mucho la naturaleza y cada vez que nos vamos de escapada, intentamos huir de grandes hoteles, hospedándonos en pequeños hoteles, apartamentos o casas rurales como la que os queremos enseñar hoy... Agradecemos mucho la familiaridad, evitando los lugares turísticos llenos de gente... Y para estar en contacto con la naturaleza, nada mejor como una casa rural perdida en medio de ella ¿No os parece?

Como ya os conté en instagram aquí, esta casa nos ha sorprendido mucho...No exagero si os digo que en ella hemos vivido uno de los viajes que más hemos disfrutado en mucho tiempo...¡Estuvimos sólo 3 días y nos hubiéramos quedado muuuuchos días más!

Habíamos estado mirando el Hotel Aires de Bardenas que es una pasada, y muy fotografiado en instagram, ¡Y no me extraña porque para una escapada romántica me parece un sueño!
Pero no disponen de habitaciones familiares... Así que seguimos buscando en la red hasta encontrar a Jose, el dueño de este oasis en medio de las Bardenas Reales.

Casa rural Landazuria: Un oasis en medio de las Bardenas Reales

Esta casa fue usada por campesinos como residencia, cuando realizaban tareas agrícolas en época de las caballerías. En ellas pasaban largas temporadas, y gracias al cuidado de de sus propietarios, ha llegado hasta nuestros días en muy buen estado. de todos modos, se ha levado a cabo una obra importante para acondicionarla, tanto por dentro, como por fuera.

¿La vemos juntos? ¡Esta vez me ha vuelto a pasar! ¿Demasiadas fotos? ¡No tengo remedio y eso que están hechas con el móvil! ¡Ay si hubiera llevado la reflex! jajaja!

El interior de la cabaña Landazuria

Acabados sencillos, rústicos, pero muy bien resueltos, con una decoración en la que la madera es la absoluta protagonista. Sin ningún lujo pero con detalles de esos que gustan ¡Y mucho!

Dispone de luz por placas solares con una producción de 3300w, y agua corriente no tratada... es decir, que hay que llevar agua mineral para beber. El acceso se realiza por pista de tierra, y aunque está muy cerca a Arguedas, Sendaviva y la Virgen de Yugo, está perdida en medio de desierto... ¡Como un oasis en medio de desierto! Y os prometo que al llegar a la casa, el ambiente es casi mágico... 

A pesar de ello está equipada con televisión, cocina completa, baño completo, salón con chimenea, y 12 plazas para dormir distribuidas en un dormitorio con 6 literas, un sofá cama, y un precioso ático  con cuadro camas fabricadas con palets. ¡Allí elegimos dormir nosotros!

























El exterior de la cabaña Landazuria

Su exterior ofrece un tipi indio equipado con colchones, mosquiteras y hasta estufa; hamacas colgadas a la sombra, árboles y olivos,  un paisaje natural sorprendente, y la joya de la corona: una piscina de agua turquesa (aún me pregunto porque tiene ese color) en la que miestras te vayas se acercan las golondrinas a beber agua... ¡De cuento!

Su profundidad es de más de 2 metros pero está diseñada para que niños pequeños puedan jugar sin peligro, gracias a sus bordes modo orilla de playa.  Una roca con chorros de agua, las hamacas de madera de teca, la sombra de lo olivos y su limpieza gracias al robot hacen de esta rústica piscina, el lugar perfecto para pasar las tardes de verano en familia, o con amigos, porque recordad que la casa puede ser ocupada por 12 personas. 
























Hemos dados largos paseos, escuchado el silencio, y también nuestras risas. Hemos visto estrellas, nos hemos bañado a la luz de la luna y hemos contado cuentos dentro del cálido saco de dormir. Hemos visto amanecer, atardecer, y nos han despertado los primeros rayos del col y los cantos de los pájaros. Nos hemos bañado desnudos, y sobretodo hemos disfrutado estando juntos y saboreando unos momentos tan especiales juntos. Esta escapada en Bardenas Reales no se nos olvidará nunca :)

¿No os parece un oasis en medio de las Bardenas Reales? Y vosotras ¿Os gusta escapar a algún lugar especial? ¿Conocéis las Bardenas Reales?
¡Sed felices!

¡Os esperamos en nuestras redes sociales!